La
principal solitud de los wayuu, es que ambos Estados Venezuela y Colombia se
sienten a determinar sus acciones y las consecuencias de los mega proyectos
ejecutados en zonas indígenas
Más
de 10 mil familias wayuu del Departamento de la Guajira en Colombia se sienten
amenazados por la ampliación de la producción carbonífera del Cerrejón mientras
que más de 50 comunidades del Municipio Guajira en Venezuela ven con
preocupación cómo mueren sus rebaños por consumir agua contaminada proveniente
de Maicao.
En
la gran nación wayuu, territorio que se acobija entre Venezuela y Colombia
sigue creciendo la preocupación por el mal uso de los ríos en zonas indígenas.
El rio ranchería en Colombia será desviado a 27 kilómetros de su cauce para
ampliar la producción carbonífera de la mina el Cerrejón esto afectará la
condición de vida, costumbres y tradiciones de 10 mil indígenas wayuu del
Departamento de la Guajira en Colombia.
Vicenta
Siosi escritora wayuu y autora de la carta protesta al presidente Juan Manuel
Santos relata que “el Cerrejón vino y nos dijo que desviarían el río, esa
desviación parece irreversible por eso le hemos escrito una carta al presidente
Santos para que él tome cartas sobre el asunto y le pedimos que vea el río como
lo vemos nosotros, gracias al río tenemos rebaños, sembramos, nos curamos,
gracias al río es que vivimos dignamente como indígenas wayuu”.
En
la carta también menciona que durante una reunión sostenida con representantes
de la carbonífera Cerrejón, se les prometió mejorar las regalías a lo que
contesta; “Veo que las regalías no han ayudado en lo fundamental. Por qué
cambiaríamos nuestro único río por regalías?”. A más de un mes de conocida la
situación y la propuesta, el representante de la Guajira en sesión de la cámara
de representantes de Colombia, solicita al Ministro de Minas de ese país a
pronunciarse y dar repuestas a los indígenas sobre este caso.
Hasta
los momentos es el único espacio que debate sobre esta preocupación de los
wayuu, pero ese, no es el único rio que reclaman los wayuu, el río
Karaipía-Paraguachon, que nace en comunidades de Colombia y fortalece a
comunidades de Venezuela no escapa de esta realidad, pues los wayuu que habitan
de este lado también muestran su preocupación y han denunciado reiteradamente
que este río está siendo usado para sacar las aguas negras de la ciudad
comercial de Maicao en Colombia, contaminando el agua de los Jagüeyes de más de
50 comunidades del lado Venezolano.
Heberth
Chacón, alcalde del Municipio Indígena Guajira denunció este hecho, “la Ley
dice que los ríos binacionales deben ser tratados por ambos Estados, sin
embargo el Estado colombiano unilateralmente ha ejercido acciones sobre este
río, primero con la construcción de un acueducto y ahora se está vertiendo
aguas negras con desechos fecales por el cauce, afectando a la flora y fauna
del territorio wayuu”.
En
la comunidad llamada “Candelaria” se han organizado varias reuniones donde
exponen las consecuencias de este hecho en la Guajira venezolana, pues la flora
y la fauna no son los únicos que están corriendo peligro ya que las acciones de
humanos o estados en el río los inunda casi 6 meses durante el año.
Cortesía
de: Neida Luzardo / Olimpia Palmar / Leonel López / WAYUUNAIKI el periódico de
los pueblos indígenas
Como
ciudadanos responsables de Colombia y Venezuela, está en nuestro deber alzar la
voz y defender a nuestros hermanos, en defensa del respeto y libertad, y en
protesta a la explotación masiva de recursos naturales con los que abusan del
planeta.
@AndieAguilera

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