Entre tablas, camerinos y botiquines para
tomar cerveza, empiezan a surgir los recuerdos de quienes durante los 50 y 60, pudieron
disfrutar del cine y el teatro en la ciudad de Cabimas.
Corrían los años sesenta cuando un rumor
se propagó en las calles de la ciudad: El Cine Cabimas, de la familia Passini,
abrió sus puertas para proyectar películas y series. Ubicado en la avenida
principal del casco central (donde hoy se rige una tienda de electrodomésticos)
Contaba con un gran escenario, sillas numeradas de madera y la zona del palco
que ofrecía la mejor vista del show.
Películas mexicanas, algunas americanas y
series eran proyectadas. Paralelo a estas producciones, unos cuantos promotores
organizaban espectáculos de artistas nacionales e internacionales, entre ellos,
el legendario argentino Carlos Gardel. El máximo exponente del tango agotó la
boletería durante su actuación, que sería una de las últimas antes de su
muerte.
A un par de cuadras se encontraba el “Cine
Internacional”, localizado en las actuales instalaciones de una zapatería. Por
aquellos días, también abrió sus puertas el Cine “Petrolandia”, que atrapó al
público con películas como La Guerra de Troya y Cleopatra.
La década del setenta trajo consigo un
proceso de modernización que terminó por cerrar varias de las antiguas salas de
cine, para dar paso al Cine Principal, ubicado en la esquina de la AV Principal
con La Gran Cruzada, el Teatro Cabimas (en el Sect El Solito) así como el
apogeo de las noches de películas en el Club Lago, campo Las Cúpulas.
Por último, se inauguró el cine del Centro
Comercial La Fuente, en el que muchos vieron películas como Gasparín,
Pocahontas, El Rey León, Jurassic Park, los Power Rangers, Twister, Godzilla y
muchos otros largometrajes que marcaron y nos recuerdan la década de los 90.
El cine, convertido en necesidad, se descubre su importancia
La
retrospectiva contrasta fuertemente al acompañarla con la situación actual de
la ciudad, pues luego de tantos cambios en la economía y sociedad, los últimos
años han evidenciado una gran carencia de espacios para la recreación, cultura
y el arte. Considerando la gran cantidad de empresarios, constructores y
talentosos artistas que aquí hace vida (sin olvidar la población juvenil en
aumento), es difícil comprender cómo siento tan rica en recursos naturales,
Cabimas, sea tan pobre en recursos monetarios.
Desde hace ya 16 años, la ciudad no posee
salas de cine. En Facebook, la red social con más usuarios de la C.O.L, alrededor
de 2.889 personas se han anexado a un grupo que pide “Un Cine para Cabimas”. Sin
una difusión eficiente de las actividades culturales de la región, es poco
conocida la labor de los excelentes productores audiovisuales, fotógrafos, escultores,
arquitectos y diseñadores locales, que merecen un espacio justo para exponer su
arte.
En repetidas ocasiones han surgido
rumores, proyectos fantasmas y
propuestas ante las ilusiones de muchas personas que esperan por una sala de
cine. El clamor no sólo se limita al séptimo arte, sino a una reactivación de
plazas, parques, museos, bibliotecas y galerías
de arte. Aún estamos a la espera de la inauguración del C.C Costa Mall,
que contará con 9 salas de cine (2 con tecnología 3D) parte de la cadena de
salas Cinex.
Es necesario que al enfocarse en el cine,
no se considere sólo el aspecto comercial, también se debe fomentar la
iniciativa de crear festivales y proyecciones de cine nacional y regional. El
futuro de una sociedad se traza a partir de cómo atesora y fomenta la cultura.
Por el respeto a su historia y la confianza que se le otorga a su juventud. Es
momento de crear espacios, sembrar conciencia, sentido de pertenencia y
adquirir una actitud progresiva. Avanzar es la única forma de crecer como
ciudad.
@AndieAguilera




me gusto mucho el articulo sigue asi
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